miércoles, 11 de enero de 2017

Por la ventana

De repente, cuando ya había cerrado la puerta de mi vida, 
se cuela alguien por la ventana.

Se cuela y viene dispuesto a quedarse...

Ahora,
que me había hecho a la idea
de que mi vida es sólo responsabilidad mía, 
llega alguien que quiere compartir mi peso.

Alguien que quiere quedarse 
en un rincón de mi corazón
sin importarle no tener piscina o buenas vistas
porque lo que quiere es sanarlo.

Una persona que lo único que ha venido a hacer 
es llenar huecos vacios,                           
cerrar heridas                   
y cuidar cicatrices.

Un ángel caído del cielo,
¿cómo si no pudo entrar por la ventana?

Llegó de repente
sin previo aviso
con un maletín de consuelo en la mano derecha y
un puño cargado de sonrisas y complicidad en la izquierda

Traía unos ojos que brillaban fuerza y seguridad
y una sonrisa, tan grande que se puede dormir en ella.

Nunca llegé a entender cómo
y, mucho menos, por qué sucedió todo,
sólo sé que ese día cambió el resto de mi vida

Ahora, de nuevo, el viento
sopla a favor...

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