miércoles, 25 de febrero de 2015

It's better if you don't understand

Te das cuenta de que es así:
que es mejor si no entiendes;
si no sabes las cosas;
si no sabes el motivo del fin...
Si lo piensas fríamente: si es mejor.
Es mejor porque tú sabes que no es tu culpa; que tú no tienes nada de que arrepentirte, porque has dado todo lo que podías; que tú no has hecho nada malo, sino todo lo contrario; realmente, vives más tranquilo así, sin saberlo
Al principio no lo asimilas e incluso te castigas por ello, pero al final, ves que así es mejor, que la vida te ha cambiado y no es totalmente malo, de hecho, no es malo en absoluto.
Si lo analizas bien la -supuestaresta- resta se convierte en suma y estás deseando seguir sumando; que habiendo perdido, ganas; que nadie muere por nadie y que realmente sigues viviendo y que consigues estar bien, o incluso mejor que antes -independientemente de que te falte una persona- porque tienes más que antes.
Y, sobre todo, porque así tenía que pasar, de lo contrario, nada habría cambiado.

viernes, 20 de febrero de 2015

Huellas

Siempre quedan dentro de ti las huellas de las pisadas de otros en tu camino.

Huellas, que no son más que marcas; que no son más que un resquicio de pasado: que no son más que recuerdos de momentos felices, y que al recordarlos te dejan con un gran sabor amargo.
Son huellas que no se ven, pero están ahí, bien asentadas, como si fueran en cemento fresco. Cemento que ya solidificó y que no es más que tu camino.
Me gusta decir que todo tiene un por qué, así todo es más bonito, y me gusta creer que nadie se va al 100% de nuestra vida, de hecho, creo que aunque alguien deje de formar parte de tu vida -independientemente de por lo que sea-  deja en ti parte de su esencia, parte de sí, que te hace aprender algo para seguir adelante, para afrontar otras realidades.
Nada ni nadie es para siempre en la vida, todos acaban yéndose, a la vez que otros llegan, la vida es así: puros ciclos. 
Y hay que asumirlo.
Cuando alguien se va de tu vida, no busques el vacío que te queda con su marcha.
Mejor ve en búsqueda de sus huellas; no olvides lo que aprendiste de ella; y por último, aprecia que todo tiene su por qué y si esa persona se ha ido es porque su lugar no era cerca de ti...
Sino en cualquier otro sitio.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Mi punto y aparte

Ahora llega mi punto y aparte, mi punto y seguido.


Hay un momento en el que hay que decidir, que hay que acabar las cosas.
Llega un momento en el que hay poner un punto y aparte a algo.
Un punto y aparte que no es más que un punto y seguido en tu vida. 
Llega un momento en el que hay que asimilar las cosas, hay que seguir adelante.
Una piedra en el camino encontrarás más de una vez, pero no por ello te vas a quedar estancado ahí. Debes esquivar cuantas puedas, claro está, pero si tropiezas con ella, no tienes más remedio que levantar.

¿Qué la vida es muy puta?

Pues si, pero a más puta sea la vida más coraje le debes echar, más ánimos, más ganas, más entrega.
Tu vida la vives tú y nadie más, si no aprendes a poner un punto a los temas que te hacen daño, cada vez sufrirás más. Si no aprendes a seguir adelante te estancas, y si te estancas no encontrarás la felicidad.


Así que punto y aparte, y a otra cosa.
Y si así no es suficiente, cambia de página.

martes, 10 de febrero de 2015

Hipersensible

Con un millón de cicatrices, hipersensible...

Estás mejorando y es obvio que estás mejor.
Pero por culpa de una gran bajada te has quedado hipersensible y no estás acostumbrado a ello. En absoluto.
De hecho, todo te afecta más de lo normal: cualquier tontería te quita la sonrisa, cualquier mosqueo te inquieta, cualquier silencio te destruye por dentro, etc. 

En definitiva,no te controlas, no controlas tus emociones,y pierdes el control. 

Estallas.

Y, para cuando te das cuenta de que has perdido el control, es tarde, porque ya has perdido la razón haciendo una tontería, diciendo algo incoherente o simplemente quedando como la completa gilipollas en la que conviertes cuando estallas.
Y te sientes tonto, no sabes cómo has llegado a ese punto porque no te reconoces a ti mismo porque estás irreconocible, estás tan sensible que no te encuentras sentido y, por ello, no encuentras sentido a nada...
Pero, a pesar de todo, sabes que sólo es un tránsito y que lo vas a superar, poco a poco.
Así que te aconsejo que cero estrés, date tiempo, tranquilo, pronto estarás bien, sólo necesitas una cura para sanar tus sentimientos, y esa cura va paulatinamente.
Las heridas internas sanan de dentro a fuera y es un proceso muy lento pero, con paciencia y mimo, las heridas cierran bien. 

Mímate y cuídate bien y sanarás pronto. 

Sólo tienes que confiar en ti, no lo olvides.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Mal ángel

¿Quién nos iba a decir esto, querido ángel? 

Al menos a mi nadie...

Nadie me advirtió de las consecuencias que dejaba perderte.
Nadie me contó lo malo que sería ver como te esfumabas de mi día a día, sin previo aviso, sin una sola explicación. 
Pero, mi ángel, tampoco me avisaron de que, después de ti, odiaría con todas mis fuerzas todos y cada uno de los lugares en los que estuvimos.
Bien es cierto, que nunca imaginé que en los lugares en los que lo pasábamos tan bien; en los que pasábamos nuestro tiempo juntos; en los que te vi feliz o no tan feliz, donde mientras estuviéramos los dos no hacía falta más nadie porque con nosotros bastaba, llegasen a resultarme tan odiosos desde que partiste.
Ya no puedo pasar cerca de tu casa porque algo me mata de dolor, por dentro, y me pide que llame hasta tirar tu puerta para encontrarte de frente, una vez más, sólo una.
Porque, a decir verdad, ángel mío, siempre creí que yo era cobarde y tú valiente, pero los valientes no se van sin motivo alguno y tampoco se van sin avisar y se enfrentan a explicar que pasa. 

Y eso tú, mi ángel, tú no lo hiciste.

La gracia es que pensarte también duele ángel mío, ¿cómo no iba a doler? 

Si te confíe mi vida, si te creía mi suerte... y te lo llevaste todo contigo, ángel, me dejaste sin nada.
Y como puedo ver, nadie me dijo nada de nada, por ello, tampoco me enseñaron a olvidarme de ti.
Pero tranquilo ángel mío, estoy aprendiendo y aprendo rápido, y nunca fui tan tonta, como para no apresurarme en esto. 
Quizás alguien pronto llegue y me ayude a salir del pozo en el que caí cuando te buscaba tras tu marcha, porque antes te llamaba a ti, en señal de socorro, pero gasté tu nombre y nunca viniste, ángel, y ahora sólo pido ayuda y sé que pronto alguien vendrá a sacarme de aquí, lo noto.
Pero de todo esto me quedo con tus últimas pocas palabras, cuando confesaste que tampoco estabas bien sin mi, y me quedo, también, con tu cobardía,esa que te llevó a no darme ninguna explicación, porque como te he dicho antes, lo demás te lo llevaste todo. 


Todo, menos a mí.