miércoles, 27 de mayo de 2015

Falta de colaboración

Y ya realmente no sé.

No sé a qué coño sigue esperando mi mente.
No sé tampoco el por qué sigue esperando.

Está claro.

Tu decisión fue muy clara: esto está más que acabado y al principio no lo entendí, pero me obligué a ver y a entender que no hay más que hacer.
Me cansé de luchar contra tu decisión.
Me cansé de esperarte, y de esperar una respuesta.
Me cansé de correr hacia ningún lado.
Me cansé de esperar, por si volvías..

Me cansé. 
Volví a casa.
Volví a ser otra cosa, otra yo, la de antes.
Dormí o más bien hiberné meses y meses esperando que así se me olvidara todo.
Escribí hasta que no quedó más papel ni más tinta ni, tampoco, más palabras.
Escondí todo lo que me recordaba a ti lo más mínimo, en una caja púrpura, que no he vuelto a abrir.
Me deshice de todo.
Pero mi mente se niega a colaborar en el proceso.
Mi mente sigue esperando a que vuelvas y le hagas entender.
Pero a mí me faltan ganas.
Me faltan fuerzas.
Me falta ánimo
Me faltan palabras.
Y me sobra amor propio.
Por todo ello, voy a obligar a mi mente, de una vez, a colaborar conmigo.
Para que deje de haber falta de colaboración.


Y de una vez por todas, desaparezcas por completo.

martes, 19 de mayo de 2015

Sueños

Dormir.

No hay nada mejor que dormir a pierna suelta y soñar con cosas entrañables y buenos momentos ya pasados para tener un buen despertar y afrontar el día de buena gana y con una sonrisa, ¿verdad? 

También puedes hacer frente bien a un día sin recordar lo que has soñado, eso no altera tus biorritmos, a nadie le preocupa no acordarse de un sueño al despertar, de hecho, hay quien piensa que no ha soñado sin saber que se sueña siempre, aunque no puedas recordarlo.

Lo malo es tener un mal sueño, soñar algo desagradable, soñar algo que no se puede cumplir o con personas que, vivas o no, ya no están en tu vida. Ese es el peor despertar. Despiertas y sabes que no es posible y te duele que no pueda ser así. Te angustia que tu subconsciente cree cosas así. Incluso piensas que es con el único propósito de hacerte pasar una mala noche. Pero no es así, tu subsconsciente, por desgracia, no tiene vida propia.

Tu pobre mente lo unico que hace es crearte sueños en los que eres feliz. Se recrea en las personas que echas en falta para que así las tengas más cerca. Te devuelve a personas que ya no son más que recuerdo, para una noche, para un rato, aunque el resto del día, si recuerdas qué has soñado, maldigas a tu memoria, a las personas y a tu mente.

Pero, realmente, no es más que una ayuda para que tus recuerdos sigan vivos.

miércoles, 13 de mayo de 2015

El tiempo pasa para todos

Y lo notas.

Notas que el jodido tiempo no para de pasar.
Notas que, cada vez, va más rápido, haciendo que llegues a sentirte confuso incluso.
Notas que cada vez el año se esfuma más rápido y que tu no quieres crecer tan rápido, porque te da miedo la velocidad.
Pero te calmas, al menos un poco, al notar que pasa para todos igual de rápido.
Y que todos están confusos, como tú.
Te desconsuela no haber hecho cosas en su día, porque acabas de darte cuenta de que ya jamás podrás hacerlo; que no puedes enmendarlo; que ya no tienes marcha atrás; que ya es tarde para cambiar las cosas.
Me hace particular gracia la gente que habla de "recuperar" el tiempo perdido.
Cuando eso es perder el tiempo de ahora tratando de hacer cosas que en su día no hiciste, y si no las hiciste pregúntate el por qué.

-No, el tiempo no puedes recuperarlo, idiota, a lo sumo puedes gastarlo en algo un poco más útil o que merezca más la pena-.

Qué ilusos.

El tiempo vuela y no tiene miramientos (por nada ni nadie, NUNCA).
Pero es normal, el tiempo, es un invento humano, perfecto no podía ser.Por ello es totalmente imperfecto y hace lo que le da la gana, SIEMPRE.

Lo peor es que te da por pensar...
Y piensas.

Entonces te das cuenta y te da pena la gente que te importaba y que decidió marcharse de tu vida, te apena el hecho de que se están perdiendo algo realmente bueno, años muy buenos, mejores que los que vivieron contigo.

Pero...
      Aunque me pierdan de vista yo les voy a seguir mirando....
         Aunque no mucho tiempo...
                              porque seguro que encuentro cosas mejores que hacer.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Ilusión


Ilusión es un nombre abstracto, lo que significa que es difícil de expresarlo, es difícil decir qué es. 

Pero no es lo que trato de hacer, desengáñate, no quiero enseñarte que es la ilusión, al menos no ahora. 

Hay un dicho que dice “de ilusiones se vive” y es cierto.

La gente lo suele malinterpretar pensando que es imposible vivir de ilusiones, alimentarse de ellas, refugiarse en ellas, etc. 



Tontos, os equivocáis.

De ilusiones puedes vivir, pero vivir feliz; vivir fuerte; vivir en armonía; y, sobre todo, vivir en paz contigo mismo.
Me refiero a ilusiones no solo tuyas sino ajenas también. 
La vida me enseñó, hace tiempo, a fortalecerme haciendo feliz a quien sea, a quien estuviese en mi mano.
No hay regalo más grande que la ilusión de los peques, mis peques, el día de Reyes, la ilusión en sus caritas es un sentimiento que la mayoría de personas conoce alguna vez en su vida, ya que todos hemos sido pequeños, todos hemos sentido esa ilusión por los Reyes Magos, nuestro cumpleaños, o lo que fuese.
Pero nadie ha visto las caras de ilusión que he provocado yo, y nadie sabe la cura que me hacen a mi estas, ni tampoco, lo feliz que me hace hacerlo.
Regalar y sorprender son mis asignaturas favoritas en la vida, aunque la gente, normalmente, las suspende.

 Esto ocurre porque ignoran lo beneficioso que es. 

Ignoran el sentimiento que aflora en uno mismo conseguir sacar una cara de emoción a alguien que le importa.
Ignoran que la felicidad de verdad se encuentran en esos momentos, en los que sorprendes a alguien con el más mínimo detalle.
Ignoran lo bonito que es hacer sonreír a alguien que te quiere.
Ignoran que hay cosas que te hacen mejor por dentro y que no cuesta nada hacerlas.

Pero, querido lector, te recomiendo que pruebes a dar, sin esperar recibir, 
y con la ilusión que recibes a cambio te des por satisfecho, 
porque eso no tiene precio.