miércoles, 26 de agosto de 2015

Temes (y no es malo)

Tienes miedo.
Te aterra que vuelva a suceder.
Te ha costado tanto rehacerte que...
Tú tienes miedo a que te vuelva a pasar
Tienes miedo a que te vuelvan a decepcionar
a que vuelvan a desequilibrar tu vida                             
a que vuelvan a hacerte daño
a que vuelvan a utilizarte como una muñeca
Tardaste tiempo en volver a confiar en las personas
Pero no terminas de fiarte, por miedo
Tu corazón se quedó asustado de la última 
El pobre, a la mínima hace saltar la alarma
Te ha costado tanto volver en ti que...
No sabes cuando estás equivocándote con alguien
No sabes qué esperar de los demás
(puesto que crees que solo te harán daño)
Te da miedo lo que te recuerda al pasado 
Sí, porque crees que te saldrá igual de mal que entonces
porque crees que vas a volver a sufrir lo mismo
porque no quieres volver a pasarlo tan mal 
No quieres nada que te recuerde a antes, a aquello.
Al fin y al cabo, fue tan doloroso...
Es lógico tener miedo cuando se ha sufrido
Es normal que no quieras que nada se parezca a lo de antes, por si sale mal
Pero, no olvides que con miedo no se llega a ningún lado
Que se aprende con los daños, que en eso vas curtido
Y que la experiencia, en resumidas cuentas,
son malas pasadas de la vida y equivocación.

Equivócate y olvídate del miedo.
Puede que lo pases algo mal, 
sin embargo, te servirá para aprender

miércoles, 19 de agosto de 2015

Antiguo mañana, hoy

Cuando una etapa de tu vida es tan larga como el colegio o el instituto, sueñas con cambiar, con crecer... Sueñas con ello a diario.
La cosa es que un día llega y termina con tu momento de estudiante de intituto para hacerte mayor y pasar a la vida universitaria.
Para ser lo que quieres ser de verdad, para estar cada vez más cerca de tu meta, cumples la primera, la graduación de bachillerato y selectividad. 
No sé si os ha pasado igual, yo me llevé mis seis años de instituto deseando con todo mi corazón y mis fuerzas llegar al día de mi graduación. Esas ganas de acabar, de hacerme mayor, de una nueva forma de vida. 
Me llegó, a todos nos llega ese día, un 29 de Mayo, jueves, nos graduamos mi promoción. El día de la graduación es el momento culmen de esa etapa tan preciosa que no aprecias hasta que no acabas. Lo cierto es que el día de mi graduación brillabamos todos, sin excepción, habíamos llegado, era el día, nuestro día, y la fiesta no acabaría hasta que no oyeramos sin dormir una última vez la primera sirena de la mañana. Ahí estabamos, qué día, qué noche y que mañana. Fue el día más precioso de mi vida.
Lo único malo de la graduación es que es un día que te obliga a crecer y, lo peor, es que selectividad y el ingreso en la universidad te hacen crecer, convertirte en una persona adulta y vivir, probablemente, fuera de tu hogar.
Lo malo de graduarse es que vuelves a tu instituto y te parece que ya no hay nada  tuyo en él.
Lo malo de volver a entrar en el instituto es ver cómo tu sitio ya lo ocupa otra persona y ves cómo todos los rincones te hacen ver recuerdos que son de una época que ya no vuelve nunca más.
Cuando llegó mi antiguo mañana, es decir, mi presente, me pilló un poco desprevenida, pero porque hacia los cambios hay que ir con el pensamiento de que crecer, es vivir.
Y que no hay que estancarse, porque de nada sirve, hay que disfrutar cada etapa y dicen, que la que estoy viviendo ahora, es la mejor.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Un error, quizás


Quizás la clave esté en Sabina.


Y no me refiero a escuchar toda su discografía, he escuchado mil discografías completas y, en todas y cada una de ellas, había una canción que conseguía hablar de ti, resulta irritante.


Pero la clave puede estar en el gran Sabina, pues aún no han pasado 500 noches y por ello no he logrado terminar de olvidarte. 

Cierto es que en 19 días te olvidas "aparentemente", te haces el fuerte y de la puerta para afuera ya lo has olvidado todo. 

Pero la clave está en las noches, no he pasado 500 en tu ausencia aún.

Puede que esa sea la solucion, esperar más noches.

Pues sí, quizás sea eso lo que realmente tengo que aprender del maestro.

Tardaré en aprender a olvidarte unas cuantas noches más.

Sí, eso será, y cuando acabe el aprendizaje ya no te recordaré.


¿Qué pena, no? Tanto para NADA.


Quizás también sea para ti la canción "Corazón Partío" de Alejandro Sanz. Sí, seguramente tú, con tu especial manía de arreglarlo todo, le arreglaste el corazón y después te marchaste, como haces con todo el mundo. 

Quizás seas el tesoro por el que Bruno Mars canta en su canción.

Quizás seas la razón por la que miles de compositores, poetas y escultores crean magnificas obras de arte.

Quizás seas la perfección que buscaba Miguel Ángel en su David.

Quizás seas quien hace posible el enigma de la sonrisa de la Gioconda. 

Quizás seas la esencia de todos los dramas románticos que tanto me gustan ver.

Quizás seas ese poquito de mal dentro del bien de la teoría del yin y el yang .

Quizás seas, junto con tu sonrisa y tu mirada, el motivo del cambio climático.

Quizás seas el olor a mojado tras la lluvia o quien crea el arcoiris.

No sé.
Quizás seas todo y nada a la vez, por eso me está costando tanto la tarea de olvidarme de ti.

Pero hay algo que sé con certeza,
 y es que eres un error para todo el que te conozca.
 No eres más que un error.

-a RSM

miércoles, 5 de agosto de 2015

Cuestiones irresolubles

Pregunto
Pregunto y me dicen que has sentado cabeza
Pero, por más que me lo dicen, menos me lo creo.
Me niego a creer que hayas sentado cabeza, cuando yo nunca conseguí que lo hicieras.
Pregunto y me dicen que ahora estudias.
Pero me niego a creer que estés estudiando después de todas las veces que te pedí que lo hicieras, sin éxito. 
Pregunto y me dicen que ya apenas sales.
Y, aún así, no les creo porque no te imagino sin salir a diario, como tenías costumbre. 
Pregunto y me dicen que ya nunca te metes en líos. 
Pero no me creo que tú, siendo un huracán como eras, hayas cambiado tu esencia.
Pregunto y me dicen que has madurado.
Y eso sí que no me creo, cómo voy a creer que tu cabecita loca haya dejado de pensar igual.
Pregunto y me aconsejan que deje de preocuparme por ti
Pero no saben que para mi eso no es fácil. 
Y que me dejen, que ya lograré acostumbrarme a tu ausencia .

En definitiva, pregunto para saber de ti, de tu vida. 
Pregunto sabiendo que cuanto más sepa peor será. 
Pero lo hago por mí porque por ti no gastaría ni una palabra más, 
no lo mereces. 
Finalmente, pregunto porque una parte de mi necesita matar tu recuerdo.
Pero para ello no tengo ninguna respuesta