miércoles, 28 de octubre de 2015

¿gente o personas?

¿Cuál es la diferencia entre personas y gente?

Para mí no significan lo mismo.

Como gente entiendo el concepto de masa,
lo veo como algo que no piensa, ni siente,
algo que no está humanizado del todo.
Como sin corazón, sin sentido, sin nada.
Personas, en cambio, está cargada 
de sentimientos, de emociones,
de recuerdos. Personas son familia, 
amigos y mil millones de cosas más.
Al fin y al cabo, humanos que sienten.


Pero, curiosamente, nos pasamos la vida rodeados de gente pero siempre nos decantamos por las personas.

¿Sabes? Yo siempre, vaya donde vaya, y aún más si voy sola, soy consciente de algo: voy a conocer gente.

Pero conocer gente me da igual, la gente viene y va de un lado al otro, todo el tiempo, sin quedarse a ver las vistas de “mi vida real" la que hay siempre,antes o después de conocer gente.

Lo malo es conocer a personas.

Bueno, no es malo realmente.

Lo malo es cuando conoces personas  increíblemente maravillosas que, en apenas unos días se ganan tu corazón. 
Tampoco eso es malo.
Lo malo de veras es conocer personas maravillosas que se ganen tu corazón y, que al cabo de unos días, tengan que volver a sus vidas y a su sitio como tú: “a la vida real”. 
Y eso sí es malo porque se han llevado un cachito de ti. 
Y ahora, no quieres que tu vida real sea la que era antes de ellos.
Ahora tienes que aprender a hacer de tu vida real, otra nueva con ellos. 
No obstante, la distancia sólo separa lugares, no a los corazones.

Y mi corazón está en todos y cada uno de los lados
 donde están las personas a las que quiero.
Porque la gente ni me importa.

A todas las personas de mi vida, y, como no, a mi semana 41.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Simples momentos de paz

Abro mi mente y empiezo a pensar:

Me gusta el sol del invierno.
Me gusta cómo reconforta cuando roza mi piel.
Me gusta el viento, si es de cara.
Me gusta que me haga abrir los ojos para amar más aún a este mundo.
Me gustan los días nublados.
Me gusta que llueva, sobre todo,
si puedo quedarme en mi sofá a ver una película mientras oigo ese sonido.
Me gustan los abrazos.
Me gustan mucho porque me hacen sentir arropada y querida.
Me gusta estar en sitios solitarios porque me gusta estar sola.
Me gusta porque puedo pensar en todo con tranquilidad.
Me gusta el frío.
Me gusta porque visto con sudaderas, cardigans y chaquetas y me encantan.
Me gustan los vestidos.
Me gustan porque me hacen sentir genial conmigo misma.
Me gusta dormir con la ventana un pelin abierta para sentir el aire mientras duermo.
Me gusta la naturaleza porque me hace sentirme más conectada a la vida.
Me gusta conocer personas nuevas a las que querer, pero no me gustan las despedidas.
Me gusta la verdad.
Me gusta porque qué mejor que la verdad.
Me gustan los ratos en familia.
Me gustan porque me siento como cuando era pequeña siempre.
Me gustan los ratos en compañía de mis amigos.
Me gustan porque son la familia que yo he elegido tener.
Pero, en general, me gusta la vida.
Por eso, y solo por eso, 
voy a disfrutar todo esto y mucho más.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Puede que algún día, hoy no.


Algún día me armaré de valor.

Algún día seré capaz de contarte todo lo que vengo callándome tanto tiempo.
Algún día, conseguiré que deje de dolerme tan fuerte sólo de pensarlo y te contaré la de veces que me he callado.
Te contaré la de veces que me has matado hablándome de eso que tanto me dolía sin saberlo.

He podido morir alrededor de mil veces, 
pero he revivido mil y una 
lo podré seguir haciendo.

Te contaré cómo resurgí de mis cenizas. 

Porque convertí en cenizas y resurgí, 
siempre poniendo una sonrisa amable, 
hasta cuando me dolía tanto la vida,
que me dolía hasta sonreír.
Te contaré todas las veces que he reído mientras mi alma lloraba.
Te contaré a qué han venido tantas idas y venidas inexplicables.

Te intentaré explicar qué me pasa por dentro cuando me agobio y salgo de casa sin dar motivo, sin ir acompañada y sin ningún rumbo, a cualquier hora del día o de la noche.


Intentaré que no me juzgues, sino que me entiendas, pues yo nada malo hice.

Intentaré que entiendas todo, hasta lo que ni yo entiendo.

Te prometo que algún día lo haré.
Algún día podré...

Algún día... pero hoy no.

miércoles, 7 de octubre de 2015

La clave

Dime por qué sigo echándote de menos.
Explícame el motivo por el cual me resulta tan dura tu ida.
Dime cómo hiciste, para que yo que creo que nadie muere por nadie, crea que muero a ratos desde que no estás.
Explícame cómo hiciste para marcharte sin dejarme ninguna pista.
Dime que alguna vez te importé, pero te cansaste de mí.
Expícame cómo hacías para entenderme mejor que nadie.
Dime por qué te fuiste y no volviste.
Explícame qué hizo que algún día me quisieras.
Dime qué hice mal para que dejaras de quererme.
Explícame por qué me sigue doliendo tanto tu asencia.
Dime las claves para entenderme, para que así otras personas puedan hacerlo igual que tú.
Explícame cómo se hace para dejar de querer a alguien así de rápido.
Dime que tú también me echas de menos.
Explícame por qué preferiste a tu orgullo.
Dime que tu orgullo te cuida mejor.
Explícame cómo has hecho para cambiar tanto en tan poco tiempo.
Dime que nada ha cambiado, que siempre serás así.
Explícame por qué te sigo queriendo si me duele hacerlo.
Dime que todo esto tiene una razón, que vas a volver.
Explícame cómo haces para que parezca que nada pasa.
Dime que ya no vas a volver nunca más.

Y, explícame cómo me olvido de ti porque estoy cansada, amor. 
Estoy cansada de esperar (te).